Si antes veíamos los motivos por los que se puede perder la tarjeta ahora veremos las razones para que se la retire el cajero automático mientras se intenta sacar dinero o realizar alguna consulta. Son varias las circunstancias que pueden justificar este bloqueo.
La central puede dictar una orden de retención de la tarjeta que la entidad propietaria del cajero automático se limita a cumplir. La máquina captura la tarjeta y en la pantalla aparece un rótulo en el que se puede leer: "retenida por orden de la central", "tarjeta en lista negra", "no devolver tarjeta", o leyendas similares. Éste es uno de los casos en los que la entidad decide de manera unilateral retirar la tarjeta al usuario sin comunicárselo antes.
Es una medida para proteger los intereses del cliente cuya tarjeta resulte capturada o de la entidad emisora de este medio de pago. El "plástico" no puede devolverse al interesado ni siquiera si acredita, con la documentación oportuna, ser su titular. Hay que recabar de la entidad emisora de la tarjeta las explicaciones oportunas sobre lo ocurrido y las razones que han motivado que la entidad propietaria del cajero ejecutase la orden de retención.
Otra de las acciones que puede llevar al bloqueo de la tarjeta es excederse en el tiempo de espera establecido por el cajero. Esta situación no obedece a un acto unilateral, sino que es un modo de proteger al titular que puede haberla olvidado allí. En estas circunstancias, conviene adoptar medidas de seguridad complementarias para evitar que la tarjeta quede a merced de posibles usos fraudulentos. Debe prevalecer la seguridad sobre cualquier otra consideración.
