El Banco de España ha pedido a Unnim un nuevo ajuste para dar el visto bueno al nuevo recurso al Fondo de Reestructuración Bancaria (FROB), que supondrá el cierre de cerca de 50 oficinas adicionales y una reducción de plantilla de un centenar de personas. Unnim, fruto de la fusión de las cajas de Manlleu, Sabadell y Terrassa, ha solicitado 150 millones más al FROB como parte de la reestructuración que está viviendo el sector de cajas de ahorro y el ajuste de personal y sucursales forma parte de las condiciones, que ya se esperaban desde la tercera caja catalana.
Unnim ya había realizado un ajuste importante, al reducir su plantilla en 530 personas que abandonan mayoritariamente la empresa vía prejubilaciones voluntarias como consecuencia de la fusión que se cerró el pasado año.
Con este nuevo adelgazamiento, aceptado por la dirección de Unnim, el Banco de España pretende que los fondos que se reciban del FROB -que ya aportó 380 millones a la nueva entidad con la fusión- permitan mejorar la situación de los nuevos "stress test" que se llevarán a cabo este año.
La intención de Unnim para afrontar esta nueva reducción de personal es abrir una nueva ronda de negociación con los sindicatos y conseguir un acuerdo rápido y que resulte lo menos traumático posible para la plantilla de la entidad. Al anterior ajuste, que se pactó hace sólo cuatro meses, se pudieron acoger los empleados que cumplan 55 años o más este 2010, que percibirán una retribución del 80% del salario bruto, y que equivaldrá, aproximadamente, al 87% del salario neto.
Tras esta reducción de personal, la plantilla de Unnim se situó en 2.900 personas, a las que ahora habrá que restar el centenar que se incluirán en el nuevo ajuste, con lo que la plantilla se situará en cerca de 2.800 empleados.
El pacto, que supuso un Expediente Regulación de Empleo (ERE) pactado con los sindicatos, representó una reducción del 15% de la plantilla y el cierre de 150 oficinas en un periodo de dos años, hasta quedar con una red de 610 sucursales y los 2.900 empleados antes mencionados. El cierre de oficinas del plan de integración de la fusión preveía reducir 150 sucursales en dos años y a finales de 2010 ya se había llevado a cabo cerca de la mitad del proceso.
