El gobernador del Banco de Portugal, Carlos Costa, estimó que la transferencia de los fondos de pensiones de la banca al Estado puede tener un impacto negativo en los resultados de las entidades financieras lusas de hasta 2.000 millones de euros.
El Gobierno conservador portugués aprobó en diciembre la transferencia a la Seguridad Social lusa de 6.000 millones de euros procedentes de los fondos de pensiones del sector bancario para situar el déficit público de Portugal en torno al 4 %, 5,8 puntos menos que en 2010 (9,8 %). Costa afirmó que el impacto negativo dependerá, no obstante, del método de contabilidad escogido por los bancos.
"En un caso, afecta más a los resultados, y en otro más al capital (de los bancos), pero en cualquier caso el impacto de la transferencia se reflejará en los capitales propios en el final de 2011", adujo el gobernador.
Los bancos lusos vivieron un aciago 2011 debido a la dificultad de financiación por el deterioro de la economía, y los principales bancos del país registraron una brusca contracción de sus beneficios en los primeros seis meses, cuando ganaron 479,6 millones de euros, un 46,5 % menos que en el mismo periodo de 2010.
La ley que establece la transferencia de los 6.000 millones de euros de fondos de pensiones a la Seguridad Social fue recientemente promulgada por el presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, aunque con reservas.
La presidencia lusa consideró que la transferencia es un método "extraordinario de reducir el déficit presupuestario", pero que "no contribuye" a la viabilidad de las finanzas públicas, pues, a pesar de registrarse como ingreso, en el futuro será una operación "onerosa".
