Las ventas de viviendas nuevas en Estados Unidos subieron en abril más rápidamente de lo esperado hasta su nivel más alto en casi dos años, según los datos publicssdos por el Gobierno Obama. La explicación está en la recta final de unas medidas muy beneficiosas para el comprador. Y es que debían firmar los contratos hasta el 30 de abril y tener la vivienda a finales de junio para tener el derecho al impuesto crediticio federal.
En concreto, las ventas subieron un 14,8 por ciento hasta una tasa anual de 504.000 unidades, la más alta desde mayo de 2008, desde un dato revisado al alza de 439.000 unidades en marzo. Es el segundo mes consecutivo en que las ventas de nuevas viviendas aumentan.
La venta de nuevas viviendas se mide sobre los contratos firmados y los analistas creen que la compra decaerá temporalmente en mayo. Sin embargo, esperan que las ventas se recuperen a finales de año a medida que la recuperación de la economía y el mercado de trabajo adquiera mayor vigor.
Otros datos publicados también muestran que el impuesto estimuló las ventas de las casa de segunda mano, que se documentan con el cierre de contrato, hasta un máximo de cinco meses en abril. Se espera que las ventas de las casas existentes suban a lo largo de junio cuando el impuesto crediticio termine.
A pesar del aumento de las ventas, el precio de venta medio de una vivienda nueva cayó desde marzo en un 9,7 por ciento récord hasta los 198.400 dólares, el más bajo desde diciembre de 2003. En los doce meses previos a abril, el precio de venta medio descendió un 9,5 por ciento.
