La banca mediana española deberá mejorar la remuneración de los depósitos para atraer clientes y mantener su nivel de financiación después de que el Banco Central Europeo (BCE) acordara la retirada de la barra libre de liquidez de acuerdo a su decisión de replegar las medidas extraordinarias para luchar contra la crisis. Así que las entidades medianas españolas tendrán menos facilidad para acceder a la liquidez cuando el instituto emisor europeo lleve a cabo la última subasta con vencimiento a un año el próximo 16 de diciembre, por lo que deberán centrarse en la obtención de recursos de clientes.
Sin embargo los expertos explican que grandes bancos y cajas de ahorros como Santander, BBVA, La Caixa y Caja Madrid no se verán afectados en absoluto por la medida del BCE, dada su capacidad de realizar emisiones de deuda en los mercados internacionales, a los que es más difícil acceder a entidades de menor tamaño.
Lo cierto es que el sistema financiero cuenta con bastante liquidez en la actualidad, hasta el punto que los bancos la han acumulado por encima de sus necesidades reales, y se han reabierto los mercados de financiación internacionales. Este exceso de liquidez coincide con el estancamiento de la concesión de créditos, tanto por la menor demanda debido al ciclo económico, como por las mayores exigencias de concesión por parte de las entidades a causa de la mayor percepción de riesgo.
