El consejero delegado del Banco Santander, Alfredo Sáenz, considera que aunque "no se ha firmado la paz absoluta", se puede dar por finalizada la "guerra del pasivo", en la que las entidades competían ofreciendo altos intereses para captar los ahorros de los clientes.
En la presentación de resultados del banco, Sáenz recordó que hace un año, se mantenía una "guerra abierta" entre las entidades por las dificultades de acceder a los mercados mayoristas. El Banco Santander fue uno de los principales partícipes de esta estrategia al ofrecer depósitos con una rentabilidad del 4%, junto a otras entidades, entre ellas varias cajas de ahorros que habían solicitado préstamos al Estado.
Sin embargo, ahora, Sáenz explicó que algunas entidades han dejado esa estrategia, otras la conservan, y otros como el Banco Santander han hecho un "apaño" porque aunque los depósitos se pueden renovar, el coste está siendo menor.
Sobre los cerca de 30.000 millones de euros que el banco captó, Sáenz auguró que su previsión es mantener en el balance de la entidad entre un 70 y un 75% de esa suma, aunque por el momento el porcentaje es del 78%.
En cuanto a la iniciativa del Gobierno de obligar a las entidades que más intereses ofrezcan en sus depósitos a contribuir con mayores aportaciones a los fondos de garantía, Sáenz dijo que le parece bien. Recordó que es una iniciativa europea que busca una fórmula de desincentivar comportamientos que pongan en peligro a los contribuyentes en caso de posibles rescates
