La agencia de medición del riesgo Standard and Poor's ha advertido de que la recuperación de la banca europea tras tres años de crisis es aún frágil, debido sobre todo a la falta de ingresos y a la incertidumbre en cuanto a la financiación.
En un comunicado, S&P explica que detecta una gran disparidad en la calidad de los activos de los diferentes bancos en el continente, y subraya que éstos tienen perspectivas débiles de crecimiento para el 2010.
La crisis puso de manifiesto la insuficiente liquidez y reservas de capital de muchas instituciones, mientras que la recesión de 2009 hizo aumentar las suspensiones de pagos de las empresas e incrementó las pérdidas en préstamos de la mayoría de los bancos. Así, S&P mantiene unas perspectivas negativas para 25 de los 50 principales bancos europeos, con al menos seis rebajas de calificaciones crediticias en la primera mitad de este año.
La calidad de los activos continúa bajo presión en España, Italia, Irlanda y Grecia, debido al lento crecimiento económico y a grandes correcciones en sus mercados inmobiliarios, mientras que la situación ha mejorado en el Reino Unido, Escandinavia, Francia y en parte en Alemania, señala la agencia.
La financiación sigue siendo un problema importante para los bancos que dependen de obtenerla de los mercados mayoristas, que han endurecido sus condiciones.
