La Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) ha pospuesto al 20 de abril la elección de su nuevo presidente. El motivo, la falta de un acuerdo sobre el sucesor de Juan Ramón Quintás: el presidente de Ibercaja, Amado Franco, o, quizás, presidente de La Caixa, Isidre Fainé.
Aunque hasta hace poco Franco parecía ser el candidato mejor posicionado, la propuesta de incluir a Fainé como posible sustituto de Quintás parece haber llegado a última hora y responde a la voluntad de la CECA de contar con un representante que aporte "seguridad" y una imagen "potente" en un momento de muchos cambios por el proceso de fusiones en toda España. De ahí que haya cobrado fuerza la idea de poner al frente de la confederación al presidente de la principal caja de ahorros del país.
No obstante, se mantiene vivo otro de los nombres que se baraja para sustituir a Quintás al frente de la patronal de las cajas de ahorros, que es el presidente de Unicaja, Braulio Medel, quien ya presidió la CECA.
Tampoco en la patronal de los empresarios, la CEOE, hay consenso sobre la figura de su presidente. El ambiente de la primera Junta Directiva de la CEOE tras la disolución de la aseguradora de su presidente, Gerardo Díaz Ferrán, dista mucho de la celebrada después del cierre estas navidades de su aerolínea, Air Comet. Entonces los empresarios cerraron filas en torno a su máximo representante y rompieron en aplausos; ahora la mayor parte ha optado por callar.
