Republicanos y demócratas han esperado a que faltasen apenas tres días para que se venza la fecha límite para dar muestras de una mínima esperanza de que pueda haber un acuerdo.
Era la 1 de la madrugada hora de Washington, las 7.00 hora peninsular española. El Senado se preparaba para una nueva votación sobre el plan demócrata para imponer un plan de austeridad que permita elevar el techo de deuda de 14,3 billones de dólares. El líder de la mayoría demócrata en el Senado de EE UU, Harry Reid, ha decidido aplazar hasta el mediodía de hoy (tarde del domingo en España) este voto, para dar tiempo a las negociaciones con los republicanos sobre un acuerdo bipartidista que evite la suspensión de pagos, el 2 de agosto.
Ha sido un fin de semana de infarto en este aspecto, que amenaza con dejar al Tesoro estadounidense sin fondos suficientes para hacer frente a sus compromisos.
Poco antes, en lo que resultó una agitada votación, la Cámara de Representantes (de mayoría republicana) rechazó, por 246 contra 173 votos, la propuesta demócrata para elevar el techo de la deuda, que ahora se sitúa en 14,3 billones, antes aún de que el Senado iniciara siquiera los trámites para votarla.
La propuesta incluye ahora una elevación de la deuda en dos fases, hasta llegar a 2,4 billones, y una reducción del déficit en 2,2 billones de dólares en la próxima década.
No obstante, carece de un mecanismo que establezca cómo actuar si el Congreso no consigue reducir el déficit en los niveles esperados, lo que se ha convertido en el principal argumento de muchos republicanos para rechazar el plan.
