La crisis de deuda soberana en Europa y Estados Unidos está en el punto de mira de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, quien ve en ese problema el principal reto para que la economía mundial recupere la senda del crecimiento estable.
"Es esencial que los compromisos alcanzados en la cumbre (de Bruselas, donde se pactó el rescate a Grecia) sean implementados rápidamente", afirma Lagarde en una conferencia en el Council of Foreign Relations de Nueva York.
Subrayó también su confianza "en que esa valentía política demostrada por los líderes europeos será seguida pronto por una acción fiscal inteligente en Estados Unidos".
En la que supuso su primera comparecencia pública desde que tomó las riendas del FMI el pasado 5 de julio, la exministra francesa de Economía volvió a dejar claro que los problemas relativos a la sostenibilidad de las cuentas públicas de Europa y Estados Unidos se sitúan en lo más alto de sus prioridades como líder de esa institución económica multilateral.
Por ello Lagarde, primera mujer en dirigir el FMI, urgió a los líderes europeos a aplicar cuanto antes los compromisos alcanzados el jueves pasado en la cumbre de Bruselas, en la que se pactó un nuevo plan de rescate a Grecia valorado en casi 160.000 millones de euros con el que trataron de zanjar la crisis de la deuda.
"El acuerdo demuestra que los líderes europeos creen en la eurozona y harán lo que sea necesario para asegurar su destino. Ha sido bienvenido por los mercados, como se puede ver en el fortalecimiento del euro y el descenso de la prima de riesgo de los países de la periferia", reconoció Lagarde.
