Ya casi no hay ninguna entidad que no ofrezca algún regalo o incentivo al cliente que decida abandonar su banco y domiciliar su nómina o pensión en uno nuevo. Consolas de juegos, teléfonos móviles o incluso ordenadores actúan de atractivos reclamos para que usted deposite su dinero en un sitio u otro. A primera vista, parece un “negocio” redondo, sin embargo recuerde que nadie da duros a pesetas y que posiblemente acabará pagando lo que le regalan.
Como no es oro todo lo que reluce, tenga siempre muy en cuenta la remuneración que percibirá –se puede encontrar con que esta es cero- o las comisiones que se le aplicarán –mucho ojo con este aspecto-. Después de todo, esas son las condiciones que a largo plazo le interesan. Asimismo, no olvide que este tipo de remuneración en especie no está exenta de impuestos, por lo que tendrá que tenerlo en cuenta en su próxima declaración de la renta.
Quizás sopesando estos aspectos, le sea más rentable buscar una cuenta con remuneración más importante -el móvil ya se lo comprará usted- o dejar su dinero cierto tiempo en alguno de los muchos e interesantes depósitos que se ofrecen en España.
