El Banco de España señala en el Boletín Económico de octubre que la economía española registró un crecimiento económico nulo “con las estimaciones realizadas a partir de la información coyuntural, todavía parcial e incompleta”, situando la tasa interanual en el 0,7%.
El instituto emisor destaca que durante el tercer trimestre ha continuado el "debilitamiento" de la economía, en un entorno marcado por el "agravamiento" de la crisis de deuda soberana de la zona euro.
“Detrás de esta trayectoria se encuentra una aceleración en la caída de la demanda nacional (del –0,4 % según su tasa intertrimestral), compensada solo parcialmente por la mejora de la contribución de la demanda exterior neta al producto (que se elevó a 0,6 pp)”, destaca el regulador.
La demanda interna habría experimentado un nuevo retroceso en el tercer trimestre (con una aportación al PIB de –0,8 puntos básicos respecto al período abril-junio), reflejando la contracción de los componentes públicos del gasto y la trayectoria todavía descendente de la inversión residencial, mientras que el consumo de los hogares y la inversión empresarial mostraron pequeños avances, indica la institución dirigida Miguel Ángel Fernández Ordóñez.
En cambio, la demanda exterior neta se mantuvo como principal soporte de la economía y amplió su contribución al crecimiento del PIB (hasta 0,8 pp), debido al dinamismo de las exportaciones de bienes y del turismo. El consumo de los hogares siguió mostrando "cierta atonía", ya que sólo avanzó una décima entre julio y septiembre.
Asimismo, Banco de España ha alertado de que la debilidad de la recaudación de impuestos y la inercia del gasto, sobre todo en las comunidades autónomas, ponen en riesgo el cumplimiento del objetivo de no superar el 6% del PIB en el déficit de 2011.
