No todo son malas noticias, también hay algún dato que deja margen a la esperanza, por ejemplo que las deudas contraídas por las familias y empresas españolas se redujeron, respectivamente, el 0,3 y el 0,2 por ciento en noviembre frente a un año antes. Es decir, que son ya dos meses consecutivos lo que el endeudamiento desciende, según los datos facilitados por el Banco de España.
Así, la deuda que las familias españolas mantenían con las entidades financieras españolas en noviembre se situó en 908.272 millones de euros, un nivel similar al de junio del pasado año. De esos la mayor parte, 677.227 millones, correspondió a créditos para la adquisición de vivienda, que ha caído el 0,1 por ciento respecto al mismo mes del año anterior. Por lo que respecta a las empresas, su deuda se elevaba en noviembre a 1,3 billones de euros (1.313.952 millones), el 0,2 por ciento menos que un año antes.
En conjunto, la deuda de los sectores residentes en España -excluidas las administraciones públicas-, es decir, familias y empresas, alcanzaba en noviembre los 2,2 billones de euros, lo que supone más del doble del Producto Interior Bruto (PIB) español. Pese a este descenso, la deuda que las familias y empresas españolas mantienen con las entidades de crédito superaba a finales del pasado año en cerca del 40 por ciento a lo que tienen ahorrado.
En cuanto a las empresas, las deudas que mantenían con bancos y cajas en enero de 2009 fueron el 6,8 por ciento mayores que las de un año antes, pero fue sobre todo a partir de junio del pasado año cuando comenzó el descenso, que provocó la primera tasa negativa en octubre.
