Angela Merkel ha hablado en el Parlamento alemán antes de la cumbre europea de hoy miércoles e instó a Grecia a seguir adelante con el "doloroso camino" de las reformas. Además añadió que el país podría necesitar una supervisión permanente de su política fiscal. Avisó de que aun queda mucho camino por recorrer y recalcó que la reestructuración de Grecia no es el remedio a todos los problemas. En la misma línea se ha pronunciado un portavoz de la Comisión Europea, desechando la posibilidad de que los dirigentes europeos acuerden hoy las medidas financieras con el suficiente detalle.
El objetivo para Grecia, según Merkel, será rebajar la deuda al 120% del PIB en 2020. Para que esto realmente sea efectivo es imprescindible una participación más activa del sector privado, matizó. En referencia a la zona euro ha señalado que es necesario crear "un cortafuegos" para evitar contagios en la crisis y nuevos casos como el de Grecia.
En una declaración de Gobierno ante el Bundestag pocas horas antes de viajar a Bruselas, Merkel subrayó que esa medida es una condición indispensable para que los acreedores privados participen en el rescate.
La intervención de la canciller alemana se produjo poco antes de la votación de la ampliación del Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF), una propuesta consensuada por los partidos de la coalición gubernamental y la oposición socialdemócrata y verde.
También ha indicado que no se pueden esperar soluciones inmediatas y que es necesario corregir errores del pasado a la vez que se estudian medidas para prevenir un posible contagio de la crisis a otras economías.
