Santander, BBVA, La Caixa y Caja Madrid aspiran a ser el comercializador único de la nueva línea del ICO de créditos directos creada en el marco de los acuerdos de Zurbano con el fin de contribuir a la reactivación de la economía y apoyar a autónomos y pymes por hasta 200.000 euros.
Esta linea supondrá la concesión de créditos directos, con fecha efectiva anterior al 15 de junio, a autónomos y pymes en operaciones de financiación tanto de inversión como de liquidez, con un importe máximo de 200.000 euros, en las que asumirá un riesgo del 100% de la operación.
La capacidad de préstamo directo del ICO estará vigente este año y el siguiente, y los préstamos se realizarán en condiciones de mercado. Este nuevo programa será comercializado a través de una red financiera de ámbito nacional, seleccionada por concurso público.
El ICO prevé poner en marcha esta línea antes del 15 de junio de 2010, teniendo como requisitos que las pymes aporten recursos propios hasta un 40% de proyecto y que acepten una cláusula de permanencia con la entidad de 10 años.
La banca ya ha hecho sus cábalas acerca de la repercusión que tendrán los préstamos directos. Según los cálculos internos que manejan las entidades que se han prestado a colaborar con el organismo público, la manguera alcanzará este año a 30.000 sociedades. La parte buena es que tan sólo una institución –en este caso el Instituto de Crédito Oficial (ICO)– otorgará, según estimaciones del sector, la mitad de préstamos que concedió la red privada durante el año pasado a este colectivo, un balance que tildan de positivo. Sin embargo, el peligro está en que crezcan los registros de impagados debido a esta política de grifos abiertos para todos.
