Tras meses realmente angustiados, el sector del automóvil empieza a recibir oxígeno. Al acuerdo alcanzado para, en principio, salvar la producción de Opel en España, se ha sumado que prácticamente todas las comunidades autónomas participarán aportando las ayudas del Plan 2000E al sector. A los 1.500 euros garantizados (los 1.000 que aporta el Gobierno y los 500 que como mínimo ofrece el fabricantes) por cambio de vehículo de más de 10 años, todos los gobiernos autonómicos se suman a las ayudas con otro 500 euros. Tras la adhesión de la Región de Murcia, la excepción la protagonizan Madrid y Rioja. Para cabreo de madrileños y riojanos, ambos gobiernos autonómicos han preferido bajar el impuesto de matriculación a aportar el dinero contante y sonante y por lo tanto rebajar la cuantía del préstamo al consumo a solicitar.
Además, la llegada del Plan 2000E ha impulsado a las marcas de coches a incrementar su esfuerzo promocional para aumentar las ventas. En algunos casos, pueden alcanzar hasta los 10.000 euros de descuentos sobre los precios oficiales, muy por encima de la cantidad a que les obliga el programa gubernamental. En el rango más alto se encuentra Fiat, que en algunos modelos de su stock puede alcanzar los mencionados 10.000 euros de deducción sobre el precio de venta al público, según las valoraciones realizadas por la Agencia Efe.
