Los clientes que renovaron sus tarjetas bancarias en septiembre pagaron de media un 1,08% más que hace un año por las de débito y un 0,54% más por las de crédito, según los últimos datos del Banco de España.
Las tasas que pagan los clientes son superiores a las de hace un año pero se mantienen estancadas en tasa intermensual, ya que desde mayo la cuota media por la tarjeta de débito es de 16,84 euros, mientras que la de crédito se sitúa desde este mes en 33,48 euros.
En lo que va de año, septiembre es el mes en el que menos han repuntado las comisiones en relación al año anterior, ya que en enero y febrero las tarifas por las tarjetas de débito crecieron a un ritmo del 8%; en marzo y abril, a un ritmo del 6%; en mayo y junio el repunte se situó en el entorno del 4% y en julio crecieron algo más de un 3%. En agosto, las tarjetas de débito moderaron su repunte hasta el 1,6%, y las de crédito, hasta el 1,08%.
Estas comisiones son las tasas que de media cobran las entidades a sus clientes al año, aunque las cifras varían en función de la entidad que se considere. Muchas entidades, incluso, eximen a sus clientes de este pago si domicilian su nómina, recibos o contratan planes de pensiones y otros productos.
Asimismo, la tarifa que las entidades financieras cobraban a sus clientes por disponer de dinero con la tarjeta de débito de los cajeros de otras redes también varió, y en septiembre el importe se situó de media en 2,93 euros, frente a los 2,67 euros que cobraba en septiembre de 2009. Disponer de dinero en cajeros del extranjero también se elevó hasta los 3,02 euros, frente a los 2,86 euros que costaba hace un año.
La retirada de efectivo con tarjetas de crédito en los cajeros de la propia entidad también se incrementó en septiembre hasta los 2,55 euros, 0,16 euros más que hace un año, así como en cajeros de la propia red, hasta los 3,30 euros (+0,21 euros); en cajeros de otras redes, hasta los 3,46 euros (+0,23 euros) y en cajeros del extranjero, hasta 3,69 euros (+0,16 euros).
