Nada más y nada menos que cuatro meses, desde diciembre del año pasado a marzo de 2009. Ese es el tiempo que llevan las principales inmobiliarias españolas sin iniciar la construcción de una sola vivienda, una circunstancia de la que no se recuerda antecedente alguno. Y la situación no tiene pinta de cambiar, ya que no parece que en abril se hayan puesto manos a la obra y menos durante esta primera quincena de mayo.
Las inmobiliarias se quejan de que les ha salido un nuevo problema. Si ya tenían asumido que el parón constructor en el sector es consecuencia del frenazo registrado por la venta de pisos y la consiguiente generación de un 'stock' de viviendas sin vender, además de los problemas de financiación, ahora se encuentran con un nuevo competidor: las promociones lanzadas por distintos bancos y cajas para vender las viviendas que tienen en balance, en muchos casos con descuentos e hipotecas con determinadas ventajas. Ante esto, los promotores piden que, al menos, haya igualdad de trato en materia de financiación. Es decir, que un cliente que compra un piso de una inmobiliaria debe tener igual acceso a la financiación que aquellos que optan por adquirirlo en un banco o caja.
