Ya van por los seis meses consecutivos. Ese es el tiempo que llevan las grandes inmobiliarias que conforman el grupo G-14 sin iniciar la construcción de una sola nueva vivienda libre, algo que no había pasado nunca antes en estas compañías, según esta asociación que incluye a las cotizadas Reyal Urbis, Colonial, Parquesol, Martinsa-Fadesa, Metrovacesa, Realia, Renta Corporación y Vallehermoso, además de Hercesa, Nozar, Inmobiliaria Chamartín, Rayet (propietaria de Affirma) y Restaura.
Tan sólo una de las empresas que conforman la organización ha iniciado las obras de alrededor de cincuenta pisos, si bien se trata de viviendas ya vendidas previamente, no para poner en el mercado. En cuanto al resto del ejercicio 2009, el G-14 cuenta con que las grandes empresas del sector no lleguen a arrancar la construcción ni siquiera de medio millar de nuevos pisos.
El parón en la construcción residencial es consecuencia del frenazo registrado por la compraventa de pisos (cayó un 32,2% en mayo, hasta 34.012 operaciones según los últimos datos del INE) y la consiguiente generación de un 'stock' de viviendas sin vender (alrededor del 630.000 unidades terminadas y unas 200.000 más en construcción, según el Ministerio de Vivienda), pese al descenso que experimentan los precios.
