El BBVA ha intensificado su campaña para ayudar a los clientes que tienen dificultades para hacer frente a sus créditos a causa de la crisis, una ayuda de la que se han beneficiado ya 105.000 particulares desde 2008.
Según explica la entidad en una nota remitida a los medios de comunicación, se trata de un conjunto de soluciones financieras a medida diseñadas poco después de comenzar la crisis, como la posibilidad de aplazar dos cuotas de las hipotecas, posponer hasta el 30 % el capital al vencimiento de la operación o aumentar hasta 40 años el plazo de la hipoteca.
De esta forma, utilizando la opción que más convenga a cada cliente, más de 40.000 familias han podido mantener sus viviendas, es decir, nueve de cada diez, explica el banco.
En concreto, de los 105.000 clientes que ya se han beneficiado de estas soluciones a medida, 45.000 corresponden a hipotecas, 44.000 a préstamos al consumo y 15.000 a negocios.
Sólo en lo que va de año el BBVA ha logrado formalizar operaciones de estas características con sus clientes por un importe de 900 millones de euros.
