Las asambleas generales de las tres cajas vascas, Kutxa Caja Vital y BBK, han aprobado definitivamente su integración en una única entidad; Kutxabank.
La reunión ha seguido el guión previsto después de que el pasado 13 de septiembre se conociera que las direcciones de las tres cajas habían llegado a un acuerdo con la coalición Bildu (EA, Alternatiba e independientes abertzales) para la aprobación del proyecto de "fusión fría".
Este acuerdo, que según Bildu permitirá garantizar el mantenimiento de la obra social y del control público de la nueva entidad, Kutxa Bank, garantizó el respaldo de los actuales representantes de la izquierda abertzale al proyecto de fusión en las asambleas de las tres entidades.
Hasta ese momento la integración de las cajas contaba con el beneplácito del PNV, el PSE/EE y el PP, entre otras fuerzas, si bien únicamente tenía asegurado el respaldo suficiente en las asambleas de BBK y Vital, pero no en la de Kutxa.
Tras la asamblea, quedará pendiente el trámite de una nueva reunión ordinaria, el 21 de octubre, para ratificar los cambios realizados en el proyecto a raíz del acuerdo con Bildu.
Al término de la asamblea, el presidente de Kutxa, Xabier Iturbe, ha leído una declaración institucional en la que ha expresado su satisfacción por la decisión adoptada en la reunión que, según ha dicho, supone "un ejercicio de responsabilidad".
La integración coloca a Kutxa Bank -recibirá todos los activos y pasivos de las cajas salvo los vinculados a la obra social y el patrimonio artístico- como la cuarta caja por activos totales con 75.729 millones de euros (la quinta cuando culmine la operación Unicaja-Caja España-Caja Duero), y la octava entidad del sistema financiero español.
Kutxa Bank, que contará con más de 1.300 oficinas y una plantilla de más de 9.000 personas, prevé situar su capital principal ('core capital') en 2015 cercano al 16 por ciento y alcanzar unos beneficios superiores a los 800 millones de euros, el doble de las ganancias agregadas de las tres cajas en 2010.
