El aumento del stock de viviendas en manos de la banca y la exigencia de provisionar el 20% de su valor desde enero, frente al 10% anterior, supondrá un acicate para que las entidades financieras rebajen precios y establezcan nuevas formas de financiación que "acelerarán" el ajuste de los precios inmobiliarios, también por el lado de los promotores. Esa es la principal conclusión del libro “Economía de la vivienda en España”, elaborado por el director del Servicio de Estudios del Instituto de Estudios Económicos (IEE), Gregorio Izquierdo.
El trabajo incide en que el cambio en la política de provisiones introducida por el Banco de España hará que las entidades financieras “pisen el acelerador” para sacar de su balance las viviendas obtenidas por daciones o ejecuciones de hipotecas. Producto de estos esfuerzos, se producirá una "aceleración" en la bajada de los precios de la vivienda, primero de este stock, y luego de promociones en manos de los promotores que habrán de adecuarse por razones de competencia.
Según Izquierdo, la experiencia de anteriores crisis hace pensar que ésta durará entre cinco y seis años, es decir, que no habrá recuperación hasta los años 2012-2013, y que en este periodo el precio de la vivienda habrá descendido un 30%, frente a la actual caída acumulada, que cifró en un 9,8% en términos nominales.
Por otra parte, el IEE cree que el stock de la banca, de alrededor de 100.000 viviendas, sólo supone una séptima parte de la “bolsa” de viviendas sin vender, que asciende a 700.000 inmuebles. Si bien, los paquetes financieros que ya comercializan las entidades financieras servirán para canalizar las viviendas en manos de los promotores. Más aún, a su juicio, es previsible que las condiciones de financiación no mejoren a lo largo de 2010, lo que, junto a la previsión de una subida "significativa" de tipos de interés a finales de años, hará que "las 600.000 viviendas restantes no puedan estar mucho tiempo sin venderse".
