La Reserva Federal dejó el pasado jueves sin cambios los tipos de interés, y mantuvo su promesa de que no los modificará "durante un período de tiempo prolongado", pese a una mejoría en las condiciones económicas en Estados Unidos. De hecho, el comunicado divulgado por el Comité del Mercado Abierto de la Fed, que dirige la política monetaria de Estados Unidos, es prácticamente idéntico al emitido en su anterior reunión de enero. De hecho, una frase clave del comunicado de es la promesa de la Fed de que mantendrá los tipos de interés excepcionalmente bajos "durante un período de tiempo prolongado", una declaración que lleva haciendo desde hace un año.
No obstante, en esta ocasión hizo una evaluación algo más positiva de la economía, al afirmar que el mercado de trabajo se está estabilizando, mientras que en enero hablaba de una ralentización de su deterioro. Además, el repunte de la inversión se ha afianzado, según la Fed, pero no en el sector inmobiliario, donde continúan las dificultades, especialmente en edificios comerciales, como tiendas y estacionamientos. De hecho, los comienzos de obra disminuyeron un 5,9 por ciento en febrero con respecto al mes anterior, por lo que desde su punto álgido en 2006 ese indicador ha retrocedido un 75 por ciento.
La Fed agregó que los bancos siguen restringiendo el crédito, lo que afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas, que cuentan con menos acceso a los préstamos. Dada la elevada capacidad ociosa de la economía, la Reserva Federal mantuvo su opinión de que la inflación estará contenida "por algún tiempo".
En estas circunstancias, el banco central decidió dejar el tipo de interés interbancario a corto plazo entre el 0 y el 0,25 por ciento, donde se encuentra desde diciembre de 2008.
