La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos parece partidaria de mantener los tipos de interés próximos a cero durante un buen tiempo. Esa es la principal conclusión que se saca tras una última reunión en la que reflejó un mayor optimismo sobre la economía del país.
“La información recibida desde la última reunión del Comité de Mercados Abiertos (FOMC) sugiere que la actividad económica ha seguido fortaleciéndose y el deterioro en el mercado laboral se está reduciendo”, indicó el banco central en un comunicado. Unas declaraciones más contundentes que las realizadas en diciembre, cuando la Fed se había limitado a decir, que la actividad económica seguía “repuntando”. Aun así, el organismo reconoció que la actividad económica seguirá siendo moderada durante algún tiempo e hizo hincapié en que el mercado laboral, con unas tasas de desempleo de en torno al 10 por ciento, sigue débil.
La Fed explicó que mantiene el nivel objetivo para los tipos de interés de referencia en el rango del 0 al 0,25 por ciento. Ese compromiso con unos tipos de interés históricamente bajos provocó ciertas tensiones e hizo que la decisión tomada, por nueve votos a favor y uno en contra, no fuera unánime.
Los analistas esperaban que mantuviera el precio oficial del dinero ya que la recuperación económica todavía es frágil pese a la masiva inyección de dinero público en el sistema y las medidas excepcionales adoptadas para reanimar la actividad y el crédito.
Esta reunión ha tenido lugar en medio de un acalorado debate sobre la conveniencia de prolongar durante otros cuatro años el mandato de Ben Bernanke al frente del banco central. Para seguir en el cargo, el presidente de la Fed necesita ser confirmado por el Senado. El problema es que varios senadores se oponen a su segundo mandato al aducir que las políticas impulsadas por la Fed son en parte responsables de la debacle financiera sufrida por el país.
