La Comisión Europea ha propuesto reducir un 5% la plantilla de 55.000 personas de todas las categorías que trabajan en la actualidad en las diferentes instituciones europeas, es decir, unos 2.750 puestos menos, aumentar su jornada laboral de las actuales 37,5 horas semanales de media hasta las 40 horas y retrasar la edad de jubilación de su personal de los actuales 63 a 65 años de aquí a 2020 con el objetivo de lograr 1.000 millones de euros en ahorro de personal.
La Comisión Europea también propone crear una nueva cláusula de excepción para permitir que las instituciones europeas puedan encarar mejor una crisis económica como la actual y complementar esta cláusula con la introducción de un nuevo gravamen de solidaridad del 5,5%, que sería aplicable a partir del 1 de enero de 2013 hasta el 31 de diciembre de 2020, tanto a los salarios como a las pensiones.Con el objetivo de ahorrar costes a largo plazo, la Comisión también ha propuesto un cambio en el método de cálculo para ajustar salarios y pensiones. Bruselas propone en este sentido que el poder adquisitivo del personal comunitario se calcule a partir de la cesta de la compra nacional media de diez países en lugar de los ocho actuales y ajustar el coste de vivir en Bruselas a partir del índice de inflación nacional de Bélgica y Luxemburgo y no como hasta ahora con el índice internacional de Bruselas.
La Comisión Europea también propone aumentar la edad mínima para la jubilación anticipada con reducción prevista de su pensión de los actuales 55 a 58 años, el mismo aumento para el personal que mantiene su pensión completa aunque se limitará a la mitad de las personas que ahora se benefician de este segundo régimen, unas 80 personas en la actualidad, según han informado fuentes del Ejecutivo comunitario. También quiere aumentar la edad de jubilación de los actuales 63 a 65 años y propondrá incentivos para que el personal encuentre atractivo prolongar su periodo activo hasta los 67 años.
