La CE presentará mañana miércoles una propuesta para endurecer la regulación del sector de las auditoras, que prevé prohibirles que de den varios servicios a un mismo cliente, y contempla introducir un sistema de rotación para limitar el poder de las "cuatro grandes" firmas.
La Comisión Europea (CE) considera que a menudo las auditoras ya no son percibidas como una tercera parte independiente, sobre todo a raíz de la crisis económica y financiera que llevó a la bancarrota o al rescate de varios bancos con relevancia sistémica, pese a la "normalidad" que reflejaban sus cuentas.
Las firmas del sector muchas veces auditan a la misma compañía durante décadas e incluso puede proporcionar varios servicios comerciales al mismo cliente, alega el Ejecutivo comunitario.
A esto se suma la acumulación de riesgos que existe dentro del sistema y que emana del "oligopolio" formado por las llamadas "cuatro grandes": Deloitte, PwC, Ernst & Young y KPMG.
Para restaurar la confianza en las empresas auditoras y reforzar su independencia, la CE estudia obligar a las empresas contratantes a cambiar de auditora cada 9 años, según el texto de la CE, que todavía está bajo estudio y que podría cambiar aún.
Otro pilar de la propuesta será limitar la prestación de otros servicios a un mismo cliente o exigir a las grandes firmas que se centren más en las auditorías, en detrimento de otros servicios como el asesoramiento.
