Las cuotas participativas de la intervenida Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), que perdieron en la jornada de ayer jueves la mitad de su precio tras conocerse que la entidad ha suspendido su amortización anticipada, se venden a precio de saldo en el mercado.
Las cuotas participativas son similares a las acciones, pero no tienen derechos políticos, lo que hizo que esta caja las emitiese para capitalizarse en julio de 2008. Entonces su valor era de 5,84 euros.
El desplome se ha producido después de que los administradores del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) suspendiesen la orden de la antigua cúpula de la caja, dirigida hasta julio por María Dolores Amorós, de recomprar los títulos a un precio que no se correspondía con el de mercado: el 21 de julio, antes de la intervención del Banco de España, la dirección de la caja decidió pagar 4,77 por participación, un 40% más de lo que valían.
La práctica totalidad de los perjudicados son pequeños ahorradores a los que la CAM ofreció sus cuotas participativas a través de la red comercial.
