Las entidades financieras españolas aumentaron sus provisiones específicas, es decir, las que se dotan para cubrir créditos dudosos, en 8.965 millones de euros durante el primer semestre del año, en comparación con el mismo periodo de 2010, según datos del Banco de España.
Las provisiones específicas sumaban 45.986 millones de euros al finalizar el pasado junio, frente a los 37.021 millones que las entidades tenían reservadas para ese fin un año antes.
Por otra parte, las provisiones genéricas, que son las que se dotan en función del crecimiento del volumen del negocio crediticio y a las que las entidades recurren en tiempos de crisis, se situaron en 25.635 millones en junio, poco más de 4.000 millones más que un año antes, lo que significa que bancos y cajas tuvieron menores necesidades al frenar el incremento de la mora.
De hecho, la morosidad frenó su avance en junio y cayó al 6,416 %, ocho centésimas menos que el mes anterior, recorte que no se repitió en julio, ya que subió de nuevo, al 6,94 %, y recuperó niveles de 1995.
