Las ejecuciones hipotecarias le han costado a la banca española unos 6.000 millones desde 2007, una cifra que podría aumentar hasta 9.000 millones si se tienen en cuenta todas las partidas que se destinan a gestionar el patrimonio inmobiliario adquirido por vía judicial, según un estudio de Alteba.
La compañía especializada en gestión de activos inmobiliarios subraya que desde 2007 hasta el primer semestre de este año se han producido 350.000 ejecuciones hipotecarias y, como consecuencia, 125.000 familias han perdido su casa y otras 225.000 más están en camino de hacerlo.
Teniendo en cuenta que los costes totales de la recuperación judicial de un inmueble oscilan entre el 15 y el 20% de su valor, las entidades financieras están soportando una media de gastos de 22.000 euros por cada vivienda que recuperan, indica Alteba. Los principales gastos asociados a la adjudicación de los inmuebles son la propia gestión interna, las empresas de recobro contratadas para la recuperación de la cantidad adeudada, los costes judiciales, el mantenimiento de los inmuebles recuperados y su comercialización así como los impuestos.
Para el presidente de Alteba, Rafael Martín, estos procedimientos vienen derivados muchas veces de la falta de conocimientos financieros del deudor o de su incapacidad para negociar con las entidades acreedoras. Por ello, y a tenor de que su desarrollo se dilata en el tiempo y de que sus costes vaticinan "un principio de tormenta", Martín abogó por un cambio de filosofía que se asiente en la premisa de "tener una casa para vivir y no vivir para una casa".
