No es que nos consuele mucho, pero podemos decir que la inflación en España se comporta como la europea después de años de agravios comparativos entre el IPC de nuestro país y el de nuestros vecinos. Ahora, todos con tasas negativas.
Efectivamente la inflación en la zona euro ha registrado por primera vez una tasa interanual negativa. Y es que en el presente mes de junio, según el indicador adelantado de Eurostat, el IPC bajó un 0,1%. La cifra, en todo caso, supone una caída algo inferior al 0,2% esperado por los analistas. En el mes anterior el IPC ya se quedó justo al borde de entrar en terreno negativo, al permanecer estable.
Los analistas alejan pese a todo la amenaza de la deflación. En esta misma línea, el presidente del BCE, Jean Claude Trichet, apuntó recientemente que si bien la inflación podría moverse en tasas negativas durante los próximos meses, los precios remontarán a finales del ejercicio. Precisamente esta recuperación a medio plazo puede suponer una de las mayores amenazas para la economía mundial.
Ante este escenario, salvo sorpresas, el próximo jueves el BCE mantendrá los tipos de interés en sus mínimos históricos, el 1%, por lo que no es previsible que el euríbor que dirige nuestras hipotecas siga bajando.
