El Gobierno griego ha preparado un plan de venta de bonos a sus nacionales que residen en el extranjero con el que espera recaudar 2.000 millones de euros, que ayuden a paliar los graves problemas financieros del endeudado país. El secretario de Estado de Finanzas, Filipos Sajinidis, indicó que esa campaña comenzará en Estados Unidos el próximo otoño, según publicó el diario Imerisia
“Considero que, a más tardar, en el tercer trimestre del año habremos sacado la primera emisión”, declaró Sajinidis. El alto cargo no precisó la cantidad de bonos que serán puestos a la venta, aunque sí que ya se ha formalizado con las autoridades de Estados Unidos las condiciones para emitir esa deuda. Las estadísticas oficiales indican que unos cuatro millones de ciudadanos griegos residen en el extranjero, el 61% de ellos en Estados Unidos.
Grecia debe disponer de unos 27.000 millones de euros hasta 2012 para pagar los intereses de su enorme deuda pública, un objetivo que también pretende lograr con un duro paquete de medidas de austeridad y ahorro, privatizaciones y emisiones de deuda.
Precisamente, Bill Rhodes, vicepresidente de Citigroup, aseguró que Grecia no puede pagar los tipos de interés que exigen los mercados y necesita que la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI) le ofrezcan tasas más bajas y más tiempo para completar su programa de reformas.
Rhodes explicó que la situación también es “insostenible” en Irlanda y Portugal: “Uno puede ver los tipos de interés que les exigen los mercados y no pueden hacerles frente. No es una situación sostenible”.
