Parece mentira pero ya han pasado tres años desde que se descubrió la tremenda estafa que significó para miles de ciudadanos el invertir sus ahorros en Forum Filatélico o Afinsa. A día de hoy, la inmensa mayoría de pequeños inversores siguen sin ver su dinero -se han habilitado vía préstamos 170 millones de euros de los 500 millones comprometidos por el Instituto de Crédito Oficial (ICO)- y, lo que es más importante, sin mucha esperanza de volverlo a ver.
Quizás se hizo de manera algo precipitada, pero, a estas alturas de la película, pocos dudan que las autoridades financieras actuaron correctamente al dar cerrojazo a estas empresas antes de que el mal fuera mucho mayor. Nos preguntamos que hubiera ocurrido si estas hubiesen seguido ofreciendo duros a cuatro pesetas ahora que los productos de ahorro como depósitos o cuentas remuneradas apenas rentan lo mínimo.
Seguro que el volumen de activos que están ingresando hoy cajas y bancos por sus productos de ahorro, se lo estarían llevando estas empresas de inversión, y la bola de nieve se estaría haciendo de tal dimensión que las autoridades ni se atreverían a “meter mano” a lo que al final se ha demostrado una estafa en toda regla.
