La presentación del libro de Guillermo de la Dehesa La primera gran crisis financiera del siglo XXI ha servido para reunir en público a cuatro ex ministros de Economía -Pedro Solbes, Rodrigo Rato, Carlos Solchaga y Miguel Boyer-, quienes discreparon sobre la conveniencia de mantener los estímulos fiscales para combatir la crisis o empezar a retirarlos, al tiempo que comentaron la necesidad de introducir algunas reformas económicas.
Solbes, que fue ministro con José Luis Rodríguez Zapatero y Felipe Gonzalez, comentó que la "crisis no va a llegar más lejos" y que los rescates bancarios habían sido "inevitables". Rodrigo Rato, por su parte, consideró que el estímulo fiscal que se está haciendo en España es "muy considerable", porque el déficit alcanza el 10 ó 12 por ciento del PIB, por lo que comentó que habrá que pensar en nuevas medidas y en aplicar reformas de los mercados. A este respecto, Rato se mostró convencido de que los gobiernos que hacen reformas "pueden ganar elecciones", pero, agregó que las reformas hay que ejecutarlas en la primera mitad de la legislatura "y ya sabemos donde estamos".
Por su parte, Solchaga demandó para contribuir a salir de la crisis la aplicación de una reforma laboral y una mejora en el sistema de negociación colectiva, y sugirió dejar para un futuro cercano, cuando "vayamos saliendo de la crisis" la introducción de otras reformas. Solchaga, que fue ministro con Felipe González, abogó por mantener los estímulos fiscales porque existen más riesgos si se abandona, pero criticó con dureza el sistema de contratación laboral español, que genera más paro cuando decrece la producción, y el sistema de prestación por desempleo, "demasiado generoso y caro de mantener".
Otro antiguo ministro de Felipe González, Miguel Boyer, apostó por mantener los estímulos fiscales en estos momentos de debilidad de los gobiernos porque se lo sugerían sus "espíritus animales" y propuso retrasar la aplicación de reformas para otros momentos.
