La economía española no consiguió salir de la recesión en el cuarto trimestre de 2009, periodo en el que el PIB cayó el 0,1%, mientras que en el conjunto del año lo hizo el 3,6%, según el dato de la contabilidad nacional avanzados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Las cifras adelantadas por el organismo estadístico, que coinciden plenamente con las previsiones que efectuó el Banco de España en su último boletín económico, suponen una cierta moderación respecto a las del trimestre anterior, cuando el PIB cayó un 0,3% en tasa intertrimestral.
La contracción de la economía en el cuarto trimestre del pasado año, del 0,1%, es, en tasas intertrimestrales, dos décimas inferior a la registrada en el tercero; un punto menor que la del segundo y 1,5 puntos inferior a la del primero cuando el PIB bajó el 1,6%, momento en el que la recesión alcanzó su punto álgido.
El INE destaca que entre octubre y diciembre, por segundo trimestre consecutivo, la economía atenuó su contracción al caer nueve décimas menos que en el trimestre precedente -el 3,1% frente al 4% del tercer trimestre en tasas interanuales- debido a una contribución menos negativa de la demanda nacional y a la aportación positiva del sector exterior.
Esta nueva caída de la actividad ratifica que el deterioro de la economía, motivado sobre todo por los recortes de la demanda y la inversión, continuó en el cuarto trimestre, pese a ser éste casi siempre uno de los períodos de mayor consumo privado. Eso hace pensar a algunos expertos en el riesgo de que este retroceso del 0,1%, aunque menor que los anteriores, pueda no ser el último ya que el primer cuarto del año suele registrar niveles de actividad inferiores a los del cierre. En otras palabras, no creen aconsejable cantar victoria ni dar por hecho que la economía crecerá de forma inmediata, pues el PIB podría sufrir otra leve contracción trimestral, derivada de razones estacionales.
