La reunión al más alto nivel convocada hoy lunes entre Gobierno, patronal y sindicatos para fijar la reforma laboral ha terminado sin acuerdo, pero los contactos proseguirán durante unos días más ya que "todavía hay margen" para alcanzar un pacto, según han adelantado las tres partes que participan en las negociaciones en un escueto comunicado conjunto hecho público.
El Ejecutivo había instado a las partes a alcanzar un consenso antes de junio, con lo que la de hoy era la última posibilidad para acercar posturas. Sin embargo, los contactos se retomarán a lo largo de la semana para agotar todas las posibilidades de un acuerdo antes de que el Gobierno decida imponer su propio proyecto. Precisamente la vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, ha afirmado que si no hay reforma tras cuatro meses oficiales -y casi dos años extraoficiales- de negociación, el Ejecutivo pondrá en marcha los cambios "antes de terminar este mes de junio".
"Se ha constatado que persisten las diferencias entre las partes en torno a algunos de los aspectos de las relaciones de trabajo que vienen siendo tratados en la mesa de diálogo social", destaca la nota. Sin embargo, añaden que pese a la divergencia de opiniones, "todavía hay "margen para llegar a un acuerdo".
El comunicado no especifica cuándo volverán a reunirse, ni a qué nivel se seguirá negociando, es decir si el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, y los máximos líderes empresariales y sindicatos seguirán llevando las conversaciones como ha tenido lugar en la cita de hoy. No obstante, sean quienes sean los responsables de seguir adelante con los contactos, Salgado ha advertido de que "si no hay resultados", el Gobierno pondrá en marcha la reforma del mercado de trabajo "en muy corto plazo". Además, ha defendido que el Ejecutivo "está dispuesto a tomar las medidas que sean necesarias" por muy impopulares que resulten.
