La vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, ha admitido que el Ejecutivo tendrá que ir retirando las medidas de estímulo ante la crisis para reducir el déficit público, si bien se compromete a que dichas actuaciones para ayudar al crecimiento “no se abandonarán del todo al menos hasta 2011”.
Además, habrá algunas medidas que se tendrán que mantener el tiempo que sea necesario, en concreto las dirigidas a facilitar el crédito, que continuarán vigentes mientras éste “no fluya con normalidad, y todavía no lo hace”.
Asimismo, reconoció que a partir de ahora el Gobierno tendrá que ser muy selectivo con las medidas de estímulo, que se deben ir retirando para avanzar en la consolidación fiscal y cumplir con el compromiso de reducir el déficit público a menos del 3% en 2013. Pese a todo, reconoció que el déficit previsto para 2009 -del 9,5% del PIB para el conjunto de las Administraciones y del 8,1% para el Estado- puede haberse desviado ligeramente al alza porque ha habido decisiones de gasto posteriores a esta previsión, como la ayuda de 420 euros para desempleados sin cobertura.
La ministra de Economía y Hacienda admitió que el año que empieza será todavía “difícil”, pero también el de la recuperación, y no descartó que la evolución del Producto Interior Bruto sea mejor de la prevista hasta ahora por el Ejecutivo, de una caída del 0,3%. Añadió que "ya hay señales" que apuntan a esa recuperación, entre ellas las que vienen del mercado laboral, y en este sentido aseguró que aunque el paro ha vuelto a crecer en diciembre lo ha hecho en "mucha menor medida" que en el mismo mes del año anterior.
