El repunte de los impagos en los créditos a consumidores y empresas va a ser la fase de la crisis financiera y podría afectar a los bancos que hasta ahora se han librado de las pérdidas, según ha afirmado el consejero delegado de Deutsche Bank, Josef Ackermann. En su opinion, las entidades que fueron obligadas a aceptar ayudas gubernamentales y ahora están siendo presionadas para incrementar su actividad crediticia están más expuestos a los impagos que otro tipo de empresas, que pueden crecer internacionalmente y diversificar los riesgos.
Ackermann cree que "se puede esperar" que la economía global "entre despacio en terreno positivo" en la segunda mitad del año, una consideración que ya se ha escuchado a diversos gobiernos y agentes financieros.
Deutsche Bank es la entidad que concede más préstamos en Alemania, por lo que hay que resaltar que pese a presentar resultados positivos en el último cuatrimestre, ha registrado unas importantes pérdidas crediticias y ha anunciado un incremento en sus provisiones a 1.000 millones de euros, frente a la dotación de 135 millones del segundo trimestre de 2008.
Esta situación ya ha sido recogida por las agencias de calificación. Sin ir más lejos, Morgan Stanley ha revisado a la baja su recomendación sobre los títulos del banco germano a "infraponderar" desde el anterior "mantener".
