Nadie duda de que fue el Banco Santander en dar el pistoletazo de salida a la actual guerra del pasivo al lanzar undepósito trimestral al 4%, sin embargo, una vez que ya son muchas las entidades luchando por captar recursos y clientes la entidad que preside Emilio Botín no quiere eternizarse en este escenario. Y es que su objetivo es captar uno 10.000 millones de euros, de los que ya ha conseguido más de la mitad.
Cubierto el cupo previsto, la entidad dejará de ofrecer esta jugosa rentabilidad y posiblemente algunos de los bancos y cajas que han respondido a la estrategia de Santander con ofertas defensivas podrían rebajar el tono de sus productos.
Como Santander, el resto de entidades del Grupo –Banif, Banesto y Openbank– están comercializando productos al 4% para “dinero nuevo”, es decir, procedente de otras entidades. Estos movimientos ejercen presión sobre el sistema financiero español, actualmente en plena reestructuración, lo que podría acelerar el proceso de concentración de las cajas.
Siguiendo la estela de Santander, La Caixa comercializó en marzo un depósito que remuneraba entre el 3,75% y el 4% los fondos procedentes de otras entidades. En sólo 15 días, captó 4.500 millones de euros.
El primer banco en ofrecer un producto altamente remunerado fue Popular, con su depósito Gasol al 3,75%, sin exigir ningún requisito, excepto que el dinero proceda de la competencia. Poco después, Santander arrasó con su 4% y muchas entidades, como BBVA, CAM, CCM, CAI y Sabadell, entre otras, comenzaron a ofrecer intereses de entre el 3,75% y 4,25%, en función del grado de vinculación.
En la actual guerra del pasivo sorprende que las mejores ofertas se encuentran sólo en oficinas, lejos de campañas de marketing.
