Si elegir qué pantalones comprarse es, a veces, realmente complicado, ahora tendrá que tomar una decisión más: pagar en efectivo o con tarjeta… apoquinando algo más. Y es que el Pleno del Congreso ha dado luz verde a la Ley de Medios de Pago por la que se faculta a las comerciantes a aplicar una cuota adicional sobre el precio que figura en la etiqueta del producto sólo por el hecho de pagar con una tarjeta.
Esta novedad podría entrar en vigor en la primera semana de enero. Lo que no se sabe aún muy bien es la cuantía de este sobrecargo que de aplicarse, lo hará con muy mala imágen entre los sufridos compradores. Esa cuota adicional se ha de calcular en función de algo tan intangible cómo el coste que para un cliente supondría llevar dinero en el bolsillo en vez de una tarjeta de pago. Y en él se tienen en cuenta desde el hecho de acudir a la ventanilla y retirar el efectivo hasta el riesgo que se corre al pasearse con determinadas cantidades en el bolsillo. Algunas plataformas de medios de pago lo sitúan en torno al 0,9%.
Sin embargo, el Gobierno se reserva la facultad de "limitar" o incluso prohibir el recargo por parte de los comerciantes sobre las operaciones abonadas con tarjetas de crédito u otros medios, si en algún momento se considera oportuno atendiendo a la necesidad de "fomentar la competencia y promover el uso de instrumentos de pago eficaces".
Los comerciantes ya han avanzado que no prevén cobrar este recargo, sin embargo, la reforma da cobertura legal a las firmas que ya lo hacen, como por ejemplo las aerolíneas de bajo coste o los servicios de venta telefónica de entradas.
Los bancos ya cobran una comisión por el uso de las tarjetas a los establecimientos, y hasta ahora, este coste no podía repercutir en los consumidores. A partir de 2010, que será cuando entre en vigor la ley, sí podrá ser así. Para los consumidores, ésta es una forma de compensar la pérdida de dinero que supone para el comercio el pago de las comisiones a los bancos.
