Caja Castilla La Mancha, entidad que tuvo que ser intervenida en marzo de 2009 para evitar su quiebra y actualmente en proceso de adquisición por Cajastur, se ha sumado a la guerra del pasivo, con un depósito a un año que remunera el “dinero nuevo”, procedente de otras entidades, al 4%. El importe mínimo es de 25.000 euros.
En línea con la estrategia que están siguiendo otras entidades, CCM no está publicitando este producto y sólo está disponible en algunas oficinas. Para acceder a este depósito es necesario vincularse con, al menos, dos de estos productos: domiciliar la nómina, contratar una tarjeta de crédito, algún seguro o darse de alta en el servicio “Línea CCM” para operar a través de Internet.
Actualmente, la caja está inmersa en un proyecto de integración parcial en Cajastur, a través de la cesión de un conjunto de activos y pasivos de la caja castellano-manchega al Banco Liberta (filial de Cajastur) en el que CCM tendrá una participación accionarial del 25%.
El presidente de Cajastur, Manuel Menéndez, ha manifestado que ninguna de las entidades que han acudido a la captación de depósitos "va a reconocer que lo hace porque no puede conseguir financiación alternativa", y que todas afirman que es "para ganar cuota de mercado, cuando están inmersas en un proceso de querer aprovecharse de la exclusión de agentes del mercado como consecuencia del exceso de capacidad instalada".
