El secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, viajará a Londres la próxima semana para explicar las últimas reformas del Gobierno y reforzar así la confianza de los inversores en la deuda española.
Según han señalado fuentes del Ministerio de Economía a Europa Press, el evento, organizado en esta ocasión por Goldman Sachs, Deutsche Bank y Barclays, se celebrará el día 31 en la 'City'. La reunión se enmarca en los habituales encuentros que mantienen miembros del Ministerio con compradores habituales de deuda pública para reforzar la confianza y captar nuevos inversores.
De hecho, Campa ha realizado visitas como ésta en numerosas ocasiones. En los primeros meses de 2010 acompañó a la vicepresidenta económica, Elena Salgado, a Londres y París para tratar de convencer a los mercados de que España era un país solvente.
También en 2010 viajó a Estados Unidos (visitó las plazas financieras de Nueva York y Boston) para reunirse con bancos de inversión y 'hedge founds' con la misma finalidad, mientras que la directora general del Tesoro, Soledad Núñez, se desplazaba a Asia para explicar la estrategia de la deuda española a los inversores de aquel continente.
En febrero de 2011, Campa volvió a viajar a tierras estadounidenses (Boston y Nueva York), después de visitar otras plazas económicas como Londres o París. Además, en junio de este año, el secretario de Estado realizó un 'road show' de una semana por diversas ciudades de EE.UU. tras su paso por la reunión del G-20 en Toronto.
En esta ocasión, la visita se producirá casi un mes después de que el pánico se adueñara de los mercados y situara la prima de riesgo española por encima de los 420 puntos básicos, niveles máximos desde la introducción del euro.
Este recrudecimiento de la crisis de deuda obligó al Banco Central Europeo (BCE) a comprar activamente deuda española e italiana en los mercados secundarios, después de que ambos países superaran el punto de no retorno que antes habían superado los rescatados Grecia, Irlanda y Portugal.
La intervención del BCE logró finalmente calmar a los mercados y permitió que la prima de riesgo española registrara una caída de más de 100 puntos básicos en un solo día. Actualmente, se ha estabilizado en el entorno de los 280 puntos básicos.
