Los beneficios netos del Banco Portugués de Inversiones (BPI), participado por la Caixa de España, bajaron un 29,8 %, hasta los 101,5 millones de euros, en los primeros nueve meses del año en comparación con el mismo periodo de 2010.
En el tercer trimestre del año, en relación también con el periodo homólogo del año anterior, la caída de beneficios fue aún más pronunciada, de un 44 %, según los datos facilitados por el banco a la Comisión del Mercado de Valores Mobiliarios de Portugal.
Los resultados, peores de lo esperado por el mercado, se vieron penalizados por el aumento de las provisiones, dotaciones y ajustes de cartera (que superaron los 142 millones de euros) y favorecidos por recompras de obligaciones propias.
El escenario de crisis que vive Portugal, que se acogió en mayo a un rescate financiero internacional, se reflejó en los resultados del BPI, uno de los mayores bancos del país, que obtuvo dos tercios de sus beneficios de las actividades fuera de su mercado nacional.
En este área la institución registró un descenso de resultados del 6,1 %, hasta 68,7 millones de euros, mientras que en el mercado portugués bajaron el 54,1 %, a 32,8 millones.
También en comparación con el periodo homólogo del año pasado la entidad sufrió una reducción del margen financiero del 9,8 %, a 442 millones de euros, y una disminución de la cartera de créditos del 4,2 %.
En cambio, los depósitos de clientes subieron el 5,6 %, hasta 1.208 millones de euros, y el producto bancario creció el 1,4 %, a 830,2 millones.´
Los costes de explotación descendieron el 2,5 %, y el ratio "Core Tier I" se situó en el 9 % al final del periodo, la cifra exigida para este año por las autoridades comunitarias, aunque en 2012 debe subir al 10 %.
