Si uno dice blanco, el otro negro. Si José Luis Rodríguez Zapatero decide aportar dinero para reactivar la compra de vehículos, Esperanza Aguirre dice que ella no pone sus 500 euros. Si el presidente del Gobierno, del PSOE, quiere limitar las deducciones por compra de vivienda, la presidenta de la Comunidad de Madrid, del PP, se descuelga con nuevas facilidades. Estas son las batallas de nuestros políticos con tal de llevarse la contraria, sobre todo si como ahora nos encontramos en plena campaña electoral, da igual que sean al parlamento eropeo.
Pero en esta ocasión quienes se encuentren actualmente entrampados en una hipoteca demasiado cara y quieran cambiar sus condiciones han tenido suerte. Y es que los madrileños que decidan "renegociar" sus préstamos hipotecarios o líneas de crédito para la compra de una vivienda habitual no pagarán ningún gasto fiscal, ya que el Gobierno de Madrid bonificará el cien por cien del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, que gravan estos cambios.
Según los cálculos de sus responsables, esta medida madrileña supondrá un ahorro para el contribuyente de alrededor de 150 euros en el caso de una ampliación hipotecaria de unos 150.000 euros. No es mucho, pero, desde luego, menos da una piedra.
