04 / 11 / 2009. La crisis nos hace ahorrar más
El ahorro familiar bruto ha experimentado un crecimiento del 41,5% entre 2000 y 2008, según se desprende de un estudio elaborado por la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas). La bajada del consumo ante la crisis económico ha propiciado esta notable subida durante el último año. Aunque el ahorro total aún no se ha recuperado, las tasas de familias y empresas han permitido una importante reducción del endeudamiento. El problema ahora se sitúa sobre el desequilibrio público.
En los últimos cuatro trimestres, hasta el segundo de 2009, la tasa de ahorro ascendió al 17,5% de la renta disponible, 6,5 puntos más que en los cuatro trimestres precedentes. Las previsiones para 2009 apuntan a un nuevo aumento del ahorro privado en otros 5,3 puntos y un descenso del público en 5,6. Sin embargo, las subidas impositivas contempladas por el Gobierno en los Presupuestos Generales del Estado provocarán un trasvase de recursos hacia el sector público, reduciendo el ahorro del sector privado y moderando el deterioro del público. La subida de impuestos, por tanto, repercutirá directamente en un descenso de la tasa de ahorro familiar. En 2010 se espera "una cierta recuperación del consumo" ya que crecería ligeramente por encima de la renta, dando lugar a una pequeña caída del ahorro.
La estructura geográfica del ahorro se concentra, aparte de en Madrid, en el triángulo formado por la costa vasca y el límite francés, con la costa mediterránea . Álava es la única provincia que supera en 2008 los 10.000 euros de ahorro bruto por habitante, seguida de Madrid, Tarragona, Castellón y Guipúzcoa.
Por otra parte, Funcas señala que España ha venido liderando el modelo que incentivaba a los hogares a invertir "en ladrillo", generando la consabida burbuja inmobiliaria tanto de precios como de cantidades construidas. Ahora, una vez pinchada ésta, se ha desinflado también la preferencia de los hogares por "el ladrillo". Esta tendencia ha provocado un repunte del ahorro financiero, a la vez que el "efecto riqueza" se ha transformado en "efecto pobreza", recortando el consumo y los ingresos tributarios bastante más allá de lo que podía sugerir la simple evolución de la renta.
