El director del Centro Price Waterhouse Coopers/Instituto de Empresa (PwC/IE) del sector financiero, Luis de Guindos, estimó que en los próximos días se producirá una segunda oleada de fusiones entre las cajas, ya que algunas de ellas lo tendrán "extremadamente difícil" para captar capital.
De Guindos hizo esta consideración durante la presentación del informe "Objetivos y consecuencias de la nueva reforma del sistema financiero español", relativo al real decreto ley aprobado el viernes 18. La nueva norma eleva las exigencias de capital principal de las entidades hasta el 8 o el 10%, en el caso de aquellas que no coticen, que superen el 20% de financiación mayorista y que no hayan colocado al menos un 20 % de sus acciones entre terceros.
De Guindos explicó que hasta el próximo 10 de marzo, fecha en la que los nuevos requerimientos entran en vigor, las cajas podrían llevar a cabo una nueva oleada de fusiones. Esto se debe a que algunas no podrán "levantar capital" y así alcanzar los nuevos requisitos, una situación a la que también se añade la idea de que los "mercados buscan tamaño".
Para poder conseguir la entrada de capital, aseguró que es necesario más "transparencia" sobre los activos de las entidades, ya que sin este componente, "será difícil" que entren inversores y si lo hacen, será asegurándose "hasta niveles insospechados".
"La percepción del mercado es que la información que las entidades han dado hasta ahora es insuficiente", destacó De Guindo, quien añadió que aunque se eleven los requisitos de capital, si no hay una valoración adecuada de los activos, lo que se haga no será suficiente.
"En un entorno complejo, la transparencia es fundamental para atraer capital y dar créditos", dijo De Guindos, quien también indicó que "la única posibilidad de empezar a dar préstamos buenos es que se reconozca la verdad". Según apuntó, "una situación de riesgo no reconocida puede llevar a que solo se renueven aquellos créditos que no se pueden dejar caer por no estar reconocidos".
De Guindos manifestó también que en el futuro las entidades deberán dar a conocer su exposición a las administraciones públicas.
Sobre la norma aprobada, destacó que tiene una visión a corto plazo y que la exigencia de más capital puede entorpecer el saneamiento de los balances.
Entre los aspectos positivos del texto, destacó que reconoce que el sector financiero "tiene problemas y un déficit de credibilidad", por lo que ayudará a dar más transparencia al negocio bancario.
En cuanto a la entrada del Estado en las entidades que no logren alcanzar los nuevos requerimientos, De Guindos manifestó que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) "como último recurso, es la peor solución".