25 / 06 / 2010. Los alemanes no se creen la recuperación
Su país es uno de los más ricos del continente y su economía vuelve a estar en forma, sin embargo los alemanes son los más desconfiados de Europa y que consumen poco y ahorran mucho. "Se inquietan más que nunca", destaca el instituto de coyuntura GfK en un estudio publicado este mes. La lista de temores ha "explotado" y ningún país se preocupa por el futuro tanto como los alemanes, según esta investigación efectuada en Europa Occidental, Rusia y Polonia.
Los estragos de la crisis financiera mundial han quedado atrás en Alemania. El mercado laboral ha resistido bien, las empresas vuelven a contratar, la producción aumenta, y las exportaciones, principal motor de la economía, están en forma. Pero según el instituto GfK, los alemanes desconfían de la solidez de la recuperación.
Los alemanes, sea cual sea su entorno social, se preocupan para empezar por el trabajo, tal y como ha venido ocurriendo desde hace veinte años, destaca el instituto GfK. Pero también se preocupan por la inflación, las jubilaciones o el sistema sanitario, cuestiones sensibles en un país que envejece mucho más rápido que sus vecinos.
El miedo al alza de los precios, heredado de la hiperinflación de los años 1920 que hundió al país en una crisis favorable al ascenso del nazismo, ha vuelto con fuerza a raíz de la caída del euro, y uno de cada dos habitantes dice sentirlo. Según los economistas, como los alemanes temen que su dinero pierda su valor, prefieren ahorrarlo.
En efecto, el consumo alemán, eslabón débil de la primera economía europea, se mantiene flojo. El nivel de ahorro actual no había sido tan alto desde 1993, con una media del 15,2% del ingreso disponible, según la oficina de estadísticas.
