13 / 03 / 2010. Nos informan poco y mal
Sin saber muy bien qué hacemos. Así es como invertimos nuestros ahorros el común de los españoles, según el último estudio de la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (CEACCU).
El estudio realizado a partir de 1.700 entrevistas en toda España refleja que en un 70% de los casos "las entidades no ofrecen al usuario tiempo para revisar las cláusulas o el contrato, en contra de lo previsto en la normativa financiera". A esta presión se suma que la fuente "más influyente" en la contratación de un producto sea la propia entidad financiera (60%), algo que explica que el 85% de los entrevistados es cliente de un sólo banco, relación que se extiende durante más de 15 años de media. "Los consumidores apenas contrastan la información", afirma CEACCU.
Por si fuera poco, uno de cada cuatro clientes no conserva la documentación de sus inversiones. Algo que agrava que sólo un 40% lea la letra pequeña y el 65% se informe de los costes del producto contratado. A esto hay que sumar el desconocimiento de los términos financieros de los que habla su banco (más del 54%)
Además, apenas un 3,8% rellena (o conoce) el cuestionario MIFID. Un examen con el que el banco conoce el perfil del inversor. Si el consumidor lo aprueba, se supone apto para contratar el producto, y por tanto no puede reclamar sus resultados a la entidad. Pese a su importancia, muchos piensan que es una simple encuesta del banco o del ministerio de Economía y Hacienda.
En cuanto a la "necesidad imprescindible" de contratar un producto, esta es más alta en los casos de una cuenta corriente (91%), planes de pensiones (52%) y planes de jubilación (27%). Claro que alrededor de un 60% de los encuestados no contrata planes de jubilación ni de pensiones por no tener dinero suficiente.
