27 / 12 / 2010. Las conclusiones del Pacto de Toledo
La Comisión del Pacto de Toledo concluyó la pasada semana sus recomendaciones sobre la reforma de las pensiones, invitando a estudiar la posibilidad de utilizar otros índices diferentes al IPC para revalorizar las pensiones, como el crecimiento de los salarios, la evolución de la economía o el comportamiento de las cotizaciones de la Seguridad Social.
Así consta en el borrador del documento de trabajo que ha elaborado dicha comisión, en el que se señala que el vigente sistema de revalorización ha dado lugar en anteriores ejercicios a desviaciones entre el IPC previsto y el real, con la "consiguiente desvirtuación" de su finalidad de mantener el poder adquisitivo.
En este sentido, considera que, a partir de ahora, deberá proponerse un tratamiento específico para cada desviación del IPC real que haya ocasionado subidas en las pensiones.
Esto supone abrir la posibilidad de que se consolide totalmente la subida o que no ocurra así o se haga parcialmente.
En cualquier caso, el documento propone que el Gobierno informe a la Comisión del Pacto de Toledo de la decisión que se vaya a adoptar, así como de las proyecciones macroeconómicas y datos financieros que fundamenten dicha decisión.
En este punto se subraya la disconformidad del Pacto de Toledo con la medida del Gobierno de congelar las pensiones contributivas para 2011.
Además, se constata que los grupos no han llegado a un acuerdo en ampliar la edad legal de jubilación, aunque sí consideran como objetivo "necesario y deseable" la prolongación de la vida laboral.
En este sentido, advierten de que la jubilación anticipada se utiliza para "regulaciones de empleo", por lo que proponen que esta situación "debería modificarse" y reservarse a los trabajadores que tengan largas carreras de cotización y opten por ella voluntariamente o para los que tengan actividades de especial penosidad.
